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El combustible no es sólo un problema argentino

Paraguay también atraviesa una crisis por los combustibles y en su parlamento se están debatiendo una serie de medidas legislativas especiales.
Redacción
La actual situación comenzó a manifestarse en febrero pasado, cuando el Gobierno elevó las tarifas para para naftas y gasoil. El malestar radicaba en que era el sexto aumento en el último año. La escalada del conflicto comenzó alrededor del 10 de marzo a raíz de los altos precios que los paraguayos pagan por el combustible, principalmente encabezadas por los dsectores relacionados con el transporte carratero.
Días más tarde, el viernes 25, el presidente Mario Abdo Benítez, promulgó una ley para subsidiar los precios. La normativa, que autorizó a la empresa estatal Petróleos de Paraguay (Petropar) a vender el gasoil tipo III y la nafta de 93 octanos a precios menores por los que la firma los adquirió, y tendría una vigencia de dos meses. Es decir, hasta que termine la cosecha gruesa.
El texto prevé que la diferencia entre los precios en que la petrolera estatal venda estos combustibles y el costo de compra será cubierta por el Ministerio de Hacienda, con fondos del Tesoro Nacional. Medida que fue altamente cuestionada, argumentando que dichos recursos provienen de “los impuestos que abonan los ciudadanos”; y que por lo tanto, “serán todos los contribuyentes quienes subsidiarán los nuevos precios”.
El monto de tales proyectos de proyectaba en principio en 20 millones de dólares mensuales y sólo tendrían vigencia en las 228 estaciones de servicio que posee Petropar. Los transportistas la consideraron induficiente y limitada, dado que sólo se restringía a dos tipos de combustibles y no alcanzaba a las 2.300 estaciones de servicio que pertenencen a empresas privadas. El subisidio además, fue cuestionado por la Unión de Gremios de la Producción, y por la Asociación de Propietarios y Operarios de Estaciones de Servicios.
El lunes 28 el conflicto escaló cuando los privados aumentaron los precios de naftas y gasoil, provocando que las estaciones de Petropar no dieran abasta con el abastecimiento. El Gobierno por su parte, al día siguiente, intentando la compensación, dictó un aumento para los rubros no subsidiados.
Tanto desde algunos sectores oficialistas como de la oposición, no apoyan las medidas gubernamentales. Primeroporque se podrían haber evitado casi un mes de permanentes protestas. Segundo porque la la financiación del denominado Fondo de Estabilización para los combustibles que implica 100 millones de dólares, no alcanzarán para cubrir las diferencias subsidiadas y al Estado paraguayo le costará mucho recuperarse de dicha erogación de dinero. También se afirma que dicho Fondo, sólo finaciará parte de los gasto de las privadas lo cual incrementará indirectamente su rentabilidad.
Un último dato puede que colabore con la comprensión del problema: durante las jornadas de protestas, bloqueo de estaciones, o de alta demanda de combustibles, las petroleras privadas dejaron caer sus márgenes de venta al 40% y nopareció afectarles en absoluto. Conducen el conflicto sin mostrarse frontalmente.

Fuente: PetroPar / Prensa Latina

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