Así, no hay sistema productivo que aguante

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Así, no hay sistema productivo que aguante

Con mirar nomás el monto del jornal, alcanza para un escándalo de proporciones. La vendimia no ha sido bendecida nuevamente. Mientras el Gobierno mira la macro, la producción se arrastra sobre la micro.
Redacción
Cada vez que abordamos algún aspecto de la producción agropecuaria, tanto del sector dedicado a las commodities como de las producciones regionales -que también exportan aunque a menor escala y un ínfimo nivel de facturación si los comparamos con las “estrellas” del agro argentino-, nos encontramos con dos o tres factores comunes: alta concentración en la propiedad de la tierra; tomando la cadena de valor en forma integral, la fase de la industrialización y los fletes intermedios son los que se llevan la cuota mayor de rentabilidad y afrontan una menor carga impositiva. El productor primario es el más afectado; y si es chico, mas todavía. Nadie piensa en el trabajador; salvo que esté vinculado al transporte o a la operación de maquinarias.
Planteado eso, hoy tomaremos algunas dimensiones de la vid, la vendimia y los vinos. Días atrás el presidente Fernández participó de un cónclave con empresarios bodegueros que son el eslabón de acopio y posterior industrialización de la cadena. El mandatario les habló de marcado externo, de oportunidades en el mundo y toda una serie de frases hechas que tiene como único basamento una mirada fiscalista sobre el resultado de ventas al exterior.
Sin embargo, y esto ya es no-noticia, los problemas centrales y urgentes de resolver están en el seno de las cadenas de producción, sus pugnas y enorme desequilibrios internos, que llevan a que cada año montar las líneas de producción sea más complicado.
Para el caso de la uva, el reclamo por el quebranto es casi unánime entre los productores. Por ejemplo: una hectárea de uva Malbec tiene un rendimiento de 8.000 kilos de uva. En dinero eso implica $ 800.000. Una chacra promedio ronda las 10 hectáreas; por lo tanto el monto bruto se eleva a 8 millones de pesos.
Ese productor, sólo en concepto de mantenimiento e insumos varios, paga un total de $ 3.660.000. Paga en concepto de impuestos, tasas y servicios unos $ 2.800.000; y finalmente los costos que implican los jornales, 140.000 pesos (lo cual es una miseria para quienes ejercen la tarea -más abajo ofrecemos detalles).
Es decir, si al bruto le restamos los impuestos y costos, al chacarero que queda en la mano un ingreso mensual promedio de $ 125.000. A dólar oficial, algo más de 1.100; y al “real” casi 600. Por el kilo de uva cosechada las bodegas pagan $ 100.
Respecto de los trabajadores que recolectan la uva, la situación es por demás alarmante, y es entendible que falte gente en las viñas. La uva se recolecta en gamelas -los “tachos”- que cargan 21 kilos. Un trabajador joven, fuerte y baqueano, completa al día unas 45 gamelas. Sin embargo el promedio gira entre 20 y 22 tachos. Es decir, alrededor de 440 kilos diarios recolectados en una jornada de 14 horas. El precio del kilo recolectado es de $ 1,70. Por lo tanto ese trabajador, se lleva al bolsillo 750 pesos por día.
Cada hectárea, en ritmo normal se “levanta” en un día. Es decir que para ello se necesitan entre 15 y 18 trabajadores por chacra para levantar la cosecha en algo más de una semana. Un trabajador que pueda enlazar varias chacras y sin francos, podrá ganar $ 22.500 mensuales.
Para esta redacción, no hay nada mejor que la cultura del trabajo. Sin embargo, analizando estos números, un plan social genera mayores ingresos.
Desde los ojos del pequeño productor cuando poner en funcionamiento y el ciclo entero de producción implican un 47,5% de la facturación bruta y sin impuestos, es complicado que quede contento con una “ganancia” libre del 17,5% del bruto facturado. Nadie en el capitalismo emprende un negocio por menos de un 30%.
Para finalizar, sólo decir que la cosa no pasa por eliminar impuestos. Sólo que el Gobierno debe modificar la mirada fiscalista recaudadora, por el establecimiento de precios justos al interior de la cadena.
Así, no hay sistema productivo que aguante

Fuente: MAGyPN / Info Prensa Libre

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