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Buenos Aires: la Calcuta del Plata

Más que noticias, compartimos dos comentarios respecto de los negocios inmobiliarios ligados a los grandes empresarios del cemento, y las concesiones comerciales para ventas en negro, pero con ordenamiento urbano.
Redacción
Como medio de linea federal y popular, no esquivamos los temas propios del territorio que implica a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Más allá de que en la ciudad, no haya producción agropecuaria, pesca o actividad minera, la Capital Federal concentra una gran parte de las rentas generales de la Nación.
En ella también también vive un porcentaje más que significativo de la población del país, y pasan cosas todos los días. Dos temas puntuales trajimos para hoy.
Por un lado, la Justicia de la Ciudad, declaró la nulidad del convenio Gobierno porteño con el empresario Eduardo Elsztain, propietario de la constructora IRSA, por el proyecto de mega construcciones en el humedal ribereño más grande de la ciudad. El fallo señala que está en juego “un gran humedal de invaluable biodiversidad que sostiene la vida en la capital” y contiene más de dos mil especies vegetales y animales. El juez Ammirato declaró inconstitucional el convenio, ya que omitió las instancias de participación ciudadana que la ley impone.
Respecto de la proliferación e intensificación del desarrollo inmobiliario en la Ciudad, se supo también que se detuvo un proyecto de construcción de torres habitacionales en Parque Chacabuco. Esos emprendimientos no están destinados a solucionar la vivienda para miles de familias sin vivienda propia que reside en la Capital, sino para continuar con la concentración de propiedad inmobiliaria, y por ende regulación de la oferta de alquileres, compras y ventas dentro de CABA.
La otra noticia, que tiene relación con el desarrollo inmobiliario, es el proyecto de construcción de un paseo comercial de tierras fiscales lindantes al bajo viaducto del ferrocarril Mitre – Ramal Tigre. Un corredor de 4 kilómetros entregado a concesión, adjudicando más de 53.700 m2 al empresario surcoreano SangHakChoe, y abarca los barrios de Palermo, Belgrano y Núñez. La colectividad de ese origen ha cobrado en la última década un desarrollo y protagonismo relevante dentro de la vida comercial y cultural de la Ciudad, y este proyecto del permitiría ampliar su influencia y oportunidad de buenos negocios en sociedad con el Gobierno de la Ciudad.
El problema no sería solamente la concentración inmobiliaria y de las concesiones comerciales; o solamente un problema de falta de espacios verdes. El problema es cuál es el perfil que la Capital Federal está definiendo, para quién está pensada y que rol debe cumplir una ciudad cabecera de toda la Nación. Los niveles de precariedad laboral que éste tipo de negocios que impulsa el Gobierno porteño, define un perfil hindú o surasiático: grandes urbes, cosmopolitas para los negocios ligados de proyección internacional; y pobreza propia de Bangladesh para el zafe de la diaria.
Buenos Aires es Calcuta: vender baratijas importadas en la vereda o repartirlas en bicicletas. El modelo Calcuta. Digno del modelo que les gusta a Inglaterra y Estados Unidos: grandes urbes pobres con rascacielos, y mugre. Mucha mugre.

Fuente: Gobierno de CABA

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