Según difundió la SAGyPN en conjunto con la FAO, se estima que en nuestro país se pierden a razón de un kilogramo diario por habitante por día. Nuestra América es el continente más caro del mundo para acceder a una alimentación equilibrada.
Redacción
En el marco de la realización del encuentro correspondiente al “Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos”, la secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación en conjunto con la representación argentina de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se presentó un informe respecto de la situación nacional.
Desde hace tiempo, la FAO colabora con la SAGyPN en la generación de documentos tales como la “Guía para PyMES agroalimentarias sostenibles”, la primera edición de las estrategias de Municipios sin desperdicio, el Tablero Operativo de Mermas y Sostenibilidad de Alimentos y Bebidas y la Guía para Mercados Mayoristas Frutihortícolas.
Tales iniciativas, buscan abordar una problemática que atañe tanto al país, el continente y el mundo, y que está directamente asociada con las metodologías de producción, la logística asociada, la industrialización de cercanía, y los precios de referencia locales y regionales.
De acuerdo a estimaciones de FAO Argentina, en el país se pierde o desperdicia un volumen de 16 millones de toneladas de alimentos en su “equivalente primario”, lo que representa el 12,5% de la producción agroalimentaria.
Además, el volumen estimado de “desperdicio” es de más de 1,5 millones de toneladas lo que equivale a un valor per cápita de 38 kg/año, mientras que el total estimado de “pérdidas” es de 14,5 millones de toneladas, lo que corresponde a aproximadamente 362 kg per cápita año.
La FAO asegura que en el mundo, las pérdidas giran en torno al 14% de los alimentos que no llevan a los consumidores porque se pierden en la cadena de suministro. Es decir, desde la producción y postcosecha hasta la venta al por menor. Otro 17% se desperdicia en los hogares, servicios de alimentos y el comercio minorista.
El organismo advirtió además, que los niveles más altos de pérdidas ocurren en alimentos ricos en nutrientes, como frutas y verduras (32%), y carne y pescado (12,4%).
Como último dato, vale agregar que según las cifras del documento sobre “Cifras de Pérdida y Desperdicio de Alimentos (PDA)”, aseguran que en Nuestra América y el Caribe hay 43,2 millones de personas que sufren de subalimentación.
El organismo afirma también que nuestra región, el costo de una dieta saludable es el más elevado en comparación con las otras regiones del mundo.
Tales consecuencias son evidencia de un problema sobre el cual esta Redacción viene insistiendo desde el primer día: más allá de qué se produzca, sus cantidades, sus métodos y su localización, lo que dirime la viabilidad del trabajo aplicado, y – para el caso de la alimentación – su eficacia, eficiencia, calidad y suficiencia, es el factor logístico.
Es decir, la lógica interna de cada cadena productiva en términos de distribución, abastecimiento, almacenamiento, conservación y acondicionamiento que toda producción necesita.
Mientras ese tema no se comprenda, será difícil superar las dificultades que nos abruman. De los laberintos, sólo se sale por arriba.
Fuente: SAGyPN / FAO Argentina