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El FET y el tabaco argentino

El sector tabacalero jujeño se manifestó ante las autoridades de Agricultura, para plantear la crisis del sector, no sólo en esa provincia, sino en todas las regiones donde se produce ese cultivo. El problema de los costos, la desfinanciación del FET y el rol de las multinacionales, ponen al productor en la situación de soportar la mayor carga de la cadena.
Redacción>/em>
Tanto al ministro como a los funcionarios de segundas y terceras líneas del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, no les está quedando otra que atender los problemas puntuales que poseen cada una de las denominadas economías regionales. Las dificultades viene de larga data; lo que se ha sumado ahora son las consecuencias de la sequía del último año y medio, más las características específicas de la subida de los precios internacionales de las materias primas y de los insumos necesarios para la producción agropecuaria, habida cuenta que en su mayoría, los agroquímicos son productos derivados de la industria hidrocarburífera, son importados y se pagan en dólares.
En tal sentido, representantes de las provincias con producción tabacalera de la Argentina, mantuvieron reuniones tanto con el Ministro Domínguez y otros funcionarios de la cartera. Desde la Cámara del Tabaco de Jujuy por ejemplo manifestaron que la situación no es buena, pero no pueden darse el lujo de dejar de producir como ha ocurrido en otros sectores de la agricultura; a pesar de que también sufrieron sobre sus plantaciones los efectos de la sequía, las altas temperaturas y las tormentas posteriores.
Según manifestaron los representantes de los productores, lo que se les planteo a los funcionarios provinciales y de la cartera nacional, es que el pasivo de la actividad deje de ser absorbido enteramente por el pequeño productor. Solicitaron entre otras cosas, el cese por un año del pago al impuesto a las exportaciones (retenciones), que para el caso del tabaco implica el 12%. El argumento, es que al estar lejos de los puertos del litoral, los costos de producción y pos producción se incrementan.
Asimismo bregaron porque se mantenga la intangibilidad del Fondo Especial del Tabaco (FET) y que el mismo se fortalezca tal lo marca la ley que pauta su creación. El FET fue creado en el año 1972, con el objeto de asistir a esta actividad central para el desarrollo de las provincias del NOA y NEA, particularmente a Misiones, Corrientes, Chaco, Tucumán, Catamarca, Salta y Jujuy; donde la producción de ese producto tiene una vital importancia para la generación de recursos, trabajo y el desarrollo social de estas regiones.
El FET se nutre de lo recaudado por la venta de cigarrillos, cuyo 80% del precio de venta está compuesto de impuestos para el Estado Nacional y una porción va para el Fondo específico. Según datos oficiales, en 2019 previo al parate por la pandemia, se recaudó en concepto de dicho impuesto una cifra cercana a los 2.000 millones de dólares ($ 150.000 millones de pesos según la paridad cambiaria de mayo de 2020).
Si bien el 95% de las ventas en el marcado final está controlado por Nobleza Piccardo y Massalin Particulares (subsidiarias de British American Tobacco y Philip Morris, respectivamente); luego de la pandemia hubo una sucesión de desbalanceos al interior de la cadena, y un amplio sector de los eslabones intermedios de la cadena quedaron afectados; y el FET comenzó a desfinanciarse por acción de las terminales multinacionales y por el factor “contrabando” ligado al sector con Brasil.

Fuente: MEcoN / MAGyPN / CPTJ

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