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Tras conocerse el anuncio del proyecto para la creación de un polo productivo cooperativo naval en la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay, vuelve a la luz y a la memoria, parte de la rica historia de la actividad en los ríos mesopotámicos; y se enciende otro foco de reclamo para el reimpulso de una industria estratégica a nivel mundial.

Redacción

La industria naval en Concepción del Uruguay posee una rica historia. Cuando aún no existían los grandes puentes que unen la provincia con la Banda Oriental, a instancias del viejo Ministerio de Obras Públicas, se construían balsas, barcos y barcazas, que permitían el transporte entre ambas márgenes del río Uruguay y la provincia de Buenos Aires. Se cuenta también, que supo existir un dique seco especializado en reparaciones, y astilleros que recibieron barcos de pesca de altura (para operación en altamar), por lo que la industria naval entrerriana cobija en su historia un buen desempeño en construcciones, reparaciones y mantenimiento.

De hecho, allá por 2010, hubo un impulso para constituir un Fondo de Desarrollo provincial, que apuntaba a financiar la reparación y mantenimiento de buques de gran porte tanto en el Paraná como en el Uruguay. Aquella iniciativa, estaba inspirada en el proyecto de ley para la creación del Fondo de Desarrollo de la Industria Naval Nacional (FoDINN), que ya por entonces – y todavía hoy – tenía estado parlamentario en el Congreso Nacional y sucesivamente – como ahora – era cajoneado para su tratamiento.

La versión entrerriana, tenía algunas características distintas del proyecto nacional, ya que proponía el financiamiento de un pequeño porcentaje del presupuesto provincial, subsidios nacionales e internacional, y el acceso a créditos provenientes de la banca privada. En cambio, el FoDINN impulsa la implementación de un impuesto del 2% a los fletes internacionales que se ejercen el comercio exterior, como mecanismo de financiación de la construcción de la propia flota mercante nacional, que luego ejercerá el derecho soberano a la reserva de cargas.

Aquella iniciativa de Entre Ríos no tuvo respaldo. Desde entonces hasta ahora, la realidad d ellos astilleros d ella provincia no ha escapado al deterioro general de la actividad en el país.

Sin embargo, días atrás, fue anunciado un nuevo proyecto de impulso a la industria naval local por parte de la Cooperativa de Trabajo y Producción Marítima, Portuaria y de la Industria Naval “Azariel Limitada”, que pretende crear un complejo productivo naval en la ciudad de Concepción del Uruguay.

Según los representantes de la entidad, la iniciativa busca promover “un astillero naval pero a su vez es un polo logístico de desarrollo” que incluiría el reflote de la escuela de capacitación que supo existir alrededor del puerto uruguayense. Si bien hasta el momento, el proyecto no ha tenido respuesta alguna por parte del gobierno Provincial y Municipal, la Cooperativa evalúa recurrir al Estado Nacional para conseguir respaldo.

“Nosotros vemos en este proyecto un círculo virtuoso, porque inmediatamente vas a puestos de trabajo, capacitar jóvenes, integrar con las otras economías sociales”. Para ello, en principio solicitan poder localizarse en un viejo edificio ministerial abandonado dependiente de la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante de la Nación.

Azariel Limitada, informó también que la iniciativa que impulsan comprende un plan de desarrollo de 30 años, para lo cual incluyen en su planificación la fabricación de pequeñas embarcaciones y reparación de buques pesqueros, para luego pasar a una etapa de obras de mayor complejidad.

En el mundo, la industria nal es parte de los complejos industriales de mayor peso geopolítico y una de las actividades de mayor calificación en materia laboral y de generación de valor agregado que una nación puede poseer. La destrucción de la industria naval argentina no fue una casualidad durante la década del ’90; y todavía continúa en su sentido privatista y vaciador de empresas navales como ocurre con el Astillero Río Santiago (ARS).

Es probable que de prosperar la iniciativa de la Cooperativa Azariel, no pueda mover la aguja geopolítica en ese sentido. Sin embargo, se constituye en un proyecto que debe abrir los ojos del Estado Nacional, para tratar las leyes necesarias en materia naval y reconstituir una industria, que posee en Argentina una tradición y prestigio reconocidos internacionalmente. Allí radica la importancia del ARS, como conductor de la actividad en todos los astilleros de la Patria.

Fuente: INAES / ANSOL / Todo Logística

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