Lo dulce de los limones y lo agrio de las mandarinas

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Lo dulce de los limones y lo agrio de las mandarinas

Las dos caras de la moneda de los cítricos en Argentina. El limón como vedette del sector y líder del mercado mundial, y la mandarina como fruto marginal estacional que acumula problemas.
Redacción
Limones y mandarinas. Cítricos que se producen tradicionalmente en el país, pero tienen realidades diferentes y fomentos gubernamentales de distinto grado y dedicación.
Era esperable que con la Jefatura de Gabinete a cargo de Manzur, la cadena limonera tuviera una mayor consideración. De hecho, tanto el funcionario tucumano como el ministro de Desarrollo Productivo – Kulfas -, estuvieron reunidos con la cámara que nuclea a los principales actores de esa economía regional (ACNOA).
Desde la Jefatura, se anunció que el Gobierno dará impulso a medidas productivas destinadas a que la Argentina se consolide como líder mundial en el mercado del limón – produce el 65% de derivados industriales a nivel mundial -.
La actividad que ocupa más de 60.000 hectáreas de cultivos, con alrededor de 50.000 puestos de trabajo directo y, “sólo en Tucumán, representa la mitad de las divisas generadas por exportaciones»; detalló Manzur. En tanto que Kulfas, jugó con las frases de siempre: “la industria – en este caso – citrícola está teniendo un muy buen desempeño”.
Desde ACNOA, manifestaron que se viene desarrollando un trabajo desde el sector “para generar valor agregado e innovar en sofisticación”.
La reunión no sólo tuvo fines de captar la “atención” Ejecutivo Nacional -que como dijimos, con Manzur estaba garantizada -, sino también acceder a políticas crediticias y de subsidios que permitan la capitalización del sector, pero al mismo tiempo poder llegar a un precio y calidad más competitivas para los ojos del mercado internacional.
Para Manzur, se esto trae mejores negocios para su Tucumán, mejor. Para Kulfas, si eso trae unos dólares más al país, también. El resto es agua que corre.
Pero la mandarina entrerriana no pasa por la misma situación que el limón. Desde una de las delegaciones del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTA) afincada en Chajarí, se anunció que a causa de las abundantes lluvias registradas en las últimas semanas, como contracara de la prolongada sequía anterior, está trayendo problemas para la la región citrícola del noreste argentino.
En los frutos se volvió a suscitar el desarrollo de ciertas afecciones en frutos y brotes como infecciones y el rajado de la fruta. Los especialistas del INTA pusieron su atención en el avance de la alternaria o mancha marrón de las mandarinas, porque es un hongo de de difícil control. Demanda monitoreos intensivos y aplicaciones sucesivas de fungicidas como método preventivo-curativo ante la presencia de nuevos brotes.
El síntoma característico de ese tipo de hongo, es una mancha marrón de forma redondeada sobre la corteza de los frutos, que con el tiempo se vuelve más clara y abre paso a una costra que puede caerse y dejar una cicatriz. Su acción afecta al correcto desarrollo de la fruta, e incluso puede provocar su caída y pérdida de la producción.
La mandarina por otra parte, es una fruta de consumo interno estacional, por lo que la necesidad de utilizar fungicidas incrementa los costos de producción por fuera de las previsiones de pre-temporada, además de incidir en el valor y calidad de la mercadería final.
Hasta el momento, desde las autoridades gubernamentales no hay signos de alarma, más allá de los llamamientos y advertencias que vienen realizando tanto productores como los técnicos del INTA.

Fuente: Jefatura de Gabinete / Télam / INTA

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