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Lo que no se dice de los informes sobre inflación

Como todo los meses, ayer, el INDEC dio a conocer el informe mensual sobre el Indice de Precios al Consumidor (IPC). Hay cositas que hacen a la vida de todos pero que en el informe no se destacan, ni se advierten, ni se analizan.
Redacción
Si bien el descontento es importante y los datos confirmaron lo anticipado por el ministro de economía Martín Guzmán, hay detalles que nadie explica y que la población generalmente no asocia con la vida diaria. No es que no lo sepan, el argentino debe ser el pueblo más entrenado del mundo en materia inflacionaria, pero existen algunas “cositas” que no se develan y que aquí trataremos de contarles en forma clara, sencilla y concreta.
Vamos primero con lo oficial que la mayoría ya debe haber escuchado: el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), informó ayer que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 6,7% en el mes de marzo de 2022 respecto de febrero pasado. Según los datos del organismo, el incremento inflacionario significa una suba del 55,1% interanual (contando y sumando de marzo de 2021 a marzo de 2022), y acumula un 16,1% en el 1° trimestre del año (la suma de enero, febrero y marzo).
Luego, viene la variación específica por grandes rubros. El INDEC enumera y explica rápidamente los motivos de los incrementos: la división con mayor aumento en el mes fue Educación (23,6%), a raíz de los aumentos observados en los servicios educativos de todos los niveles.
Luego le siguieron Prendas de vestir y calzado (10,9%) – producto de las subas por cambio de temporada– y Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (7,7%). En este último caso incidió el incremento de las tarifas de electricidad, gas y agua registrado en la mayoría de las regiones.
En cuanto a la división Equipamiento y mantenimiento del hogar (4,4%) impactó el incremento de servicios domésticos por el aumento fijado en paritaria. Entre los precios regulados se destacó el aumento de cigarrillos, que impactaron en la división Bebidas alcohólicas y tabaco (5,7%); la cuota de la medicina prepaga, dentro de Salud (5,0%); los combustibles, en Transporte (5,5%); y el servicio de telefonía móvil, dentro de Comunicaciones (3,4%).
La suba de Alimentos y bebidas no alcohólicas (7,2%) fue la de mayor incidencia en todas las regiones. Dentro de la división se destacó el aumento de Pan y cereales; Leche, productos lácteos y huevos; Carnes y derivados; y Azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc. – y aquí no hay mayores explicaciones de parte del organismo oficial.
Sin embargo, éste último rubro es lo que más afecta e influye en la vida de la población. La comida es la comida y los aumentos son permanentes. Además, el precio de los alimentos es el parámetro para pensar todos los demás factores; desde allí cada familia en su casa empieza a hacer las cuentas.
Como se dijo más arriba, hay cosas que el INDEC no está contando, y las vamos a explicar. Pero primero presten atención al siguiente cuadro:

La imagen es una capturas de las planillas que publica INDEC en su página web. Le pedimos que presten atención al cuadrito señalado y luego – si lo desean – hagan el ejercicio con los demás rubros. El cuadro dice que:
De diciembre de 2021 a enero de 2022, la inflación fue de 4,9%; de enero a febrero, 7,5%; y de febrero a marzo, 7,2%. Sumados, dan como resultado 19,6%. Pero esa no es la inflación real. El cálculo es engañoso. Pasemos al ejercicio siguiente, y después le contamos algo más:
Tomemos un precio de referencia de algún producto. Por ejemplo, hagamos de cuenta que el 31 de diciembre pasado, el litro de leche en sachet costaba $ 100.
Según el INDEC, durante enero aumentó el 4,9%. Entonces la leche pasó a valer $ 104,9.
Después nos dijeron que en febrero aumentó un 7,5%. Es decir $ 104,9 + 7,5%. Si hacemos la regla de tres simple, vemos que la leche pasó a costar $ 112,8.
Por último – hasta ahora -, en marzo volvió a subir un 7,2%. Es decir un 7,2% de $ 112,8. Si hacemos la cuenta por el mismo método, nos encontramos que en marzo la leche aumentó hasta $ 120,9.
Si comparamos lo que dice INDEC con lo que hacemos nosotros, vemos que el organismo, SUMA porcentajes y dice que el aumento es de 19,6%. Sin embargo, nosotros lo que hicimos fue APLICAR los porcentajes de aumento y nos da que el aumento de los alimentos en lo que va del año es del 20,9%.
Datos, obviamente, según la información oficial. Ahora bien…
Hay otra cosa que no cuenta el INDEC y que nosotros la vamos a explicar rápidamente. Según los expertos en economía, cuando un país supera el 100% anual de inflación, se lo considera que está en situación de hiperinflación. Ya sabemos los argentinos qué significa la hiperinflación.
Como dijimos al principio, el valor de los alimentos es lo más sensible para la población. Su percepción d ella vida y de la situación del país radica en cuánto le cuenta morfar y juntar el dinero para morfar y alimentar a su familia.
Si volvemos sobre las cuentas que hicimos antes, debemos decirles que cuando el índice de aumento mensual supera el 6% durante un año entero; o el promedio nos da esa cifra podemos decir que estamos en situación de hiperinflación.
Hasta acá, y según las cuentas que hicimos, por lo menos en lo que a la comida respecta, vamos camino a la hiper: el promedio de los tres meses nos da 6,96%.
No queremos ser alarmistas. Sólo queremos contar y prevenir. Cuando el pueblo tiene información puede decidir según un criterio que cada persona haya formado. De allí que decidimos compartir la explicación y hacer las cuentas.

Por lo demás… ¿cómo se detiene la inflación? En este momento el Estado Nacional no tiene otra alternativa que ejercer la actividad del comercio minorista y mayorista: abrir mercados abastecedores en TODAS las ciudades, pueblos y parajes del país; y ofrecer los productos a precio justo, sin intermediarios ni especulaciones.
La solución real y definitiva, sería que tome las riendas del comercio exterior argentino. Actualmente, lo que el país compra o vende está en manos de privados; y el precio de las cosas también. Allí radica el gran problema argentino.
Pero como no somos “desestabilizadores”, ya veremos nuevamente como por vigésimo tercera vez en los últimos 60 años, las políticas de controles de precios, no sirven para nada. Son sólo ilusiones de liberales.

Fuente: INDEC

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