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La minería argentina conducida por el Estado Argentino es la base de nacionalización de las cadenas de valor industrial. Allí en la piedra, en la mina, comienza el valor agregado nacional para la implementación del Plan de Industrialización por Sustitución de Importaciones, mediante un Programa de Explotación Minera conducido desde el Estado, hacia los procesos productivos del mercado interno que garanticen un crecimiento en la escala industrial de la Argentina.

Por Martin Ayerbe*

Mientras marchamos hacia un nuevo “Acuerdo Federal Minero” que reemplace al regulado por la Ley 24.228, y que contemple un plan productivo integral de nuestras provincias, nada nos impide ejercer la actividad desde la Dirección General de Fabricaciones Militares DGFM y la Comisión Nacional de Energía Atómica CNEA. Esto permitirá el establecimiento de un canon unificado del valor de boca de mina por las características del yacimiento, fijando valor real y su correspondiente tributo; y mediante el CITEDEF, ejercer como órgano clasificador que certifique y habilite los procesos productivos de los minerales estratégicos: aquellos metales o aleaciones y combinaciones que por su escasez y reserva nacional, se prohíbe su exportación o comercialización interna a empresas que no sean del Estado Nacional. Es el modo de cuidar aquellos recursos estratégicos finitos.
El desarrollo de una tecnología conveniente diseñada por CITEDEF; es decir, el empleo de técnicas y procedimientos que contemplen: la protección de la salud y el trabajo de la comunidad, la conservación de la vida y las riquezas de la Nación; orientará retornar al modelo de explotación de minería a socavón o subterránea, y sólo en los casos de desarrollo minero en superficie del terreno, donde el mineral está muy difuminado en la piedra y no se lo encuentra en veta o filón -como es el caso de las tierras raras o molibdeno- se utilizará el proceso de cielo abierto a baja escala.

Esto es retornar al Plan SAVIO establecido por ley 12.987 y la Ley 12.709 que determina la prohibición de la exportación de determinados minerales como: hierro, cromo, níquel, molibdeno, cobre, aluminio, estaño, zinc; a los cuales habría que adicionar la prohibición de exportación del litio, uranio, y las tierras raras.

La institución encargada de la exploración y explotación de los yacimientos clasificados como estratégicos y críticos, debe ser la empresa YACIMIENTOS MINEROS ARGENTINOS SOCIEDAD DEL ESTADO (YMA S.E.) bajo la órbita de la DIRECCIÓN GENERAL DE FABRICACIONES MILITARES, la cual deberá regirse por la Ley 20.705/74 y la Ley 12.709. Esto permitirá la orientación industrial, a partir del refino de los minerales estratégicos, del montaje de la industria siderúrgica con Altos Hornos y Fabricas Militares de Acero Eléctrico, el abastecimiento de las líneas de producción para la defensa como en la reapertura de la Mina “La Casualidad” en el departamento Tolar Grande de Salta para la fábricas Militares Río Tercero Córdoba (explosivos, ácidos) y Fray Luis Beltrán en Rosario (pólvora), las líneas de insumo agrícola de YPF Agro en INTA, las líneas de producción de fármacos de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos ANLAP, con pleno abastecimiento como tuvimos antes de que la dictadura militar cerrara “La Casualidad” y otras empresas de la DGFM y CONEA por órdenes del Pentágono norteamericano.

Así como patriótico, simple y rentable es reabrir “La Casualidad”, de mayor complejidad y por ende de mayor valor agregado, será la explotación y refino de Litio y Coltán para la producción de baterías nacionales. En un grado superior de desarrollo se encontrarán los lantánidos y actinidos (tierras raras) para la producción de semiconductores, transistores, capacitores, puentes, diodos, para la fabricación de una electrónica de base nacional. Un poquito más arriba en complejidad y valor agregado por kilo se ubica la producción minera para combustibles nucleares de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Desde el azufre hasta el uranio, los argentinos ya hemos demostrado capacidad en el descubrimiento, prospección, refino, industrialización de minerales y fabricación de “bienes finales” en toda la cadena de valor industrial.

Fácil es de imaginar para cualquier criollo, la ventaja de respaldar el dinero argentino con metálico nacional para salir de la dolarización de la economía y la dependencia con el FMI y la usura internacional. Oro y plata son riqueza corpórea y están por encima de la ¿fe? fiduciaria del dinero en el orden material de las cosas. A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. No confundir.

Los ingleses y sus súbditos del Commonwealth of Nations son quienes nos despojan de nuestras riquezas naturales. La concepción geopolítica de defensa nacional indica que las Fuerzas Armadas Argentinas deben reorganizarse bajo la hipótesis de conflicto de ocupación territorial por parte de las potencias extranjeras y darle a sus soldados y a las empresas que sostienen, la sagrada misión de defender el territorio nacional de las invasiones inglesas en el Atlántico Sur, como también en la Cordillera de los Andes y la Patagonia Argentina.

*Integrante de Social 21, La Tendencia. Presidente del Fondo Naval Argentino “Hipólito Bouchard”.

Fuente: Diario Del Norte de Salta

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