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Réquiem para la industria automotriz nacional

Mientras la política de importación masiva de productos manufacturados, más las ventajas que se le otorgan al sector de autopartes para canalizar los productos externos vía zonas francas y aranceles insignificantes, la industria nacional de autopartes se encuentra prácticamente aniquilada. En 2011, 3 de cada 10 partes de un auto se fabricaban en Argentina y ya era un escándalo; hoy esa integración no supera el 1,5.
Redacción
Tenemos un problema en Argentina: es muy difícil establecer cifras y dimensiones certeras de la actividad económica a partir de los datos oficiales. No es que desde esta Redacción no confiemos en ellos; de hecho los usamos todos los días. La dificultad es que, cuando analizamos las fuentes – INDEC o algunas de las carteras del Gabinete Nacional -, nos encontramos bastante seguido con que los datos de un “informe oficial” de la Nación” está basado en datos de entidades privadas. Pero bueno… es lo que hay, así que trabajemos con lo que hay.
Cotejando unos datos que ya tienen unos dos meses de publicados, no dimos cuenta de que relación la cadena automotriz, estamos realmente complicados. Hasta hace un año, analizábamos que solamente el 30% de toda la cadena era de integración nacional, y las desventajas que ello significaba para el trabajo argentino, la calidad y calificación de nuestra mano de obra, etc, etc.
Bueno, según INDEC, las áreas oficiales de industria, e incluso la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), estamos peor que antes; mucho peor que antes.
Tomamos como referencia de análisis las autopartes, porque es el primer eslabón de la cadena de valor automotriz: el resultado del ensamble de las mismas son los vehículos terminados que se exportan o se comercializan en el mercado interno.
Según lo consignado, durante 2021 Argentina facturó en la actividad la suma de US$ 9.573 millones. De ellos, sólo el 14, 25% fue para empresas nacionales (aproximadamente US$ 1.363 millones); lo restante es producto de la importación de los elementos. Quiere decir entonces que en promedio, el 85,75% de un vehículo puesto en la calle en nuestro país, es de origen extranjero.
¿Y eso laboralmente cómo se analiza? De acuerdo a ese nivel de facturación, rápidamente podemos hacer un análisis que es coincidente con lo que refleja la estadística oficial para el rubro. Según éstas, en Argentina existen 66.300 trabajadores registrados en empresas del sector. Siguiendo la facturación total, y haciendo una comparación directa (y con espíritu benévolo), debemos decir que, sólo en la actividad de la fabricación de autopartes, nuestro país genera en el mundo 400.000 puestos de trabajo; en el marco de una actividad que está funcionando a menos del 25% de su potencial industrial (2 millones de puestos de trabajo en total para la cadena).
Si bien desde las entidades privadas festejan cierto “repunte” para el año en curso en función de los resultados de producción de los dos primeros meses del año, está claro que ese sector de la industria está sufriendo una masacre gracias a la matriz importadora de productos manufacturados que los últimos Gobiernos han llevado (y llevan adelante).
Desde las agrupaciones empresarias que se dedican a fabricar están preocupados por algo básico: el promedio de importaciones en el rubro de la última década ha sido de US$ 8.350 millones, pero la integración nacional cae anualmente. Es decir, se está dando el siguiente fenómeno muy simple de comprender: en la última década, la cadena perdió 18.300 puestos de trabajo, que implican el 22% comparado con el día de hoy; pero que tomando la el número lleno respecto del potencial total automotriz, no supera el 5%.
Por lo tanto, la industria automotriz nacional está aniquilada, y los pocos signos de vitales que expresa se van agotando año a año. Esto lo demuestra que la necesidad internacional a la que los gobiernos nacionales han aceptado es que la integración nacional no supere el 15% y que Brasil, la Unión Europe, Tailandia y China se repartan esos 400 mil puestos de trabajo que en éste contexto le corresponden a Argentina, más los 1.533.700 puestos de trabajo que le fueron comiendo al sector desde 1976 a esta parte.

Fuentes: SSPRyS / INDEC / AFAC

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