Una de arena y una cal para los tabacaleros salteños

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La cadena tabacalera planteó sus temas ante el escenario venidero de quita de retenciones al sector y su razón de ser. También volvieron a referirse a la desfinanciación del FET.

Redacción

Tras los anuncios de principios de semana por parte del superministro casi presidente y candidato el puesto, Sergio Massa, respecto del la eliminación del impuesto a las exportaciones (retenciones) para las economías regionales, los sectores que serían alcanzados por la medida hicieron sus declaraciones el respecto.

La cadena tabacalera no fue la excepción. Lógicamente, desde la visión de los productores y demás actores de la cadena, la medida es positiva y largamente reclamada. Lo interesante son algunos de los argumentos que se manifiestan desde el sector, y que dan en el punto clave de la realidad agropecuaria de baja escala en el país: el valor agregado de producción.

Desde la Cámara del Tabaco de Salta (CTS), consideran que el tabaco que se exporta no es hoja verde o secada e inicialmente enfardada tras el curado. Estas tareas las realiza el productor primario, y es su producto terminado que pasa al siguiente eslabón en la cadena. Entonces, no sería un producto en estado primario, sino que ya tiene valor agregado previo por menor que éste sea.

Sin embargo, las ventas externas se realizan con tabaco procesado tras la industrialización fabril que realizan las empresas de dicho eslabón y que despachan las exportadoras. A ese bien final de comercialización externa no le correspondería la aplicación de las denominadas retenciones, ya que no es un commodity, ni tampoco viene teniendo facturaciones extraordinarias.

Por otra parte, algunos plantean que esa discusión estaría superada, dado que en 40 días la aplicación de retenciones dejará de aplicarse a las economías regionales. De todas maneras, lo que está en discusión es el criterio de consideración de qué es y qué no es valor agregado industrial.

Más allá de ello, el sector ve positivamente la medida. Según los directivos de la CTS, la disminución de presión fiscal, “significará la posibilidad de que a los exportadores se les permita pagar por el tabaco verde adquirido al productor primario un mejor precio de acopio”. Esperan por lo pronto, que se estabilice el tipo de cambio oficial en los próximos meses.

Otro de los temas que la cadena tabacalera siempre mantiene en vigencia, es el reclamo por los tributos que deben abonar las fábricas de cigarrillos para nutrir el Fondo Especial del Tabaco (FET).

Explican que hay marcas de cigarrillos que al no abonar la totalidad de los impuestos aplicados al sector, son baratos en el mercado, pero tampoco aportan al FET. Ante la situación económica actual, este tipo de fábricas ya poseen el 45% del mercado.

Tamaña proporción desfinancia al FET. Las cigarrilleras más grandes contenidas en el paquete de tributación, aportan a razón de 44 pesos por atado de cigarrillos comercializado. Las otras – las baratas -, $ 14.

La alta cuota de mercado que en poco tiempo pasaron a abarcar las marcas más baratas, ha sido más rápida y dinámica que la actualización del FET.

Además, para los productores, el ingreso que perciben a través del FET es su mayor entrada de dinero por campaña. De allí su importancia y las permanentes discusiones alrededor del de los montos de los aportes y la financiación del organismo. EL ejemplo que aporta la Cámara es que mientras la inflación anual supera oficialmente el 115%, el FET sólo se incrementó en un 63%. Es decir, 52 puntos por debajo de la equiparación de precios.

Fuente: AgroNOA / El Tribuno

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