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Hacia la conquista del Cosmos…

Argentina vuelve a reformular el sistema de importaciones, con el objetivo de mejorar los controles, poseer un seguimiento en tiempo real de la información, facilitar los trámites a los importadores, y fundamentalmente, para gambetear las 4.500 medidas cautelares que quedan por resolver. A confesión de parte, relevo de prueba. El sistema de importaciones era (es) un desquicio.

Redacción

Intentaremos explicar cómo funcionará el nuevo sistema, en función de lo que hemos podido comprender. Presten atención a la siglas porque es un trabalenguas.

Hasta el viernes pasado, para importar desde Argentina, era necesario iniciar el trámite mediante la presentación de una declaración jurada ante el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI) a cargo de AFIP. Pero a partir de hoy lunes 17 de octubre, este sistema cambiará por el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA). El objetivo es incrementar los controles y mejorar los plazos de pago para las pymes.

Por otro lado, dependiendo de la posición arancelaria del producto a importar, el sistema exigía una Licencia Automática (LA) o una Licencia No Automática (LNA). El Gobierno en el marco de estos cambios, actualizó los productos que están bajo las LNA, que ahora alcanzan al 41% del nomenclador.

Asimismo, se busca que la Secretaría de Comercio, la Aduana, la AFIP y el Banco Central, compartan en forma coordinada, rápida y eficaz un nuevo sistema de control e información. Algo que pareciera de sentido común, que evidentemente no lo es. Para ello, entre los cambios, la denominada Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA), sea un instrumento que vuelva a estar bajo la órbita de la Aduana. Sabrá el Cosmos bajo la orden de quién estuvo hasta ahora.

En otro orden de cosas, los cambios también estarían dirigidos a dotar de precisión al proceso importador. Según el Gobierno, el SIMI no estimaba fecha de pago. La idea es que con el SIRA tengan mayor previsibilidad y los vencimientos tengan un máximo de 90 días; y no 180 como hasta ahora. O sea, se acorta el plazo de la bicicleta.

Además, el SIRA comparte información en tiempo real con el BCRA, AFIP y Aduana. Se implementará la cuenta única en el BCRA, lo que permitirá que el Estado pueda tener un monitoreo en tiempo real del flujo financiero y físico del comercio exterior. Lo que comprueba que lo que veníamos diciendo era verdad: toda la información respecto de lo importado era materia de misterio; sólo se ponía el ojo en lo fiscal y no en lo físico. Ahora, con el SIRA, el Estado Nacional permitirá tener mayor control en toda la trazabilidad de la operación.

A confesión de parte, relevo de prueba. El sistema de importaciones era (es) un desquicio.

En cuanto a las cautelares para importar que quedan por resolver (4.500 según se admite oficialmente), con el nuevo sistema quedarían sin efecto. A menos que judicialmente se encuentre otra gambeta.

Las SIMI ya aprobadas mantienen su vigencia, excepto las que pertenecen a importadores que sobre o subfacturaron. Los bancos, por su parte, deberán registrar la operación inmediatamente ante la AFIP, al momento de realizar la operación de acceso a las divisas.

En fin, más allá de la obsesión por el dólar (imposible no acordarse de Copani), supuestamente, el Gobierno comenzara a enterarse de qué va el reclamo de que paren de importar bienes y servicios innecesarios; o que al menos se sepa que es lo que entra al país.

Algo así como decir “si me vas a dar un tiro, por lo menos quiero ver de dónde viene y quién dispara”.

No lo podemos asegurar, pero en breve, habrá más novedades.

Fuente. MEcoN

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