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Hay yerba, pero está cara

Desde el INYM llevaron tranquilidad por el abastecimiento de yerba mate en el mercado interno durante 2022, aunque admiten que hay preocupación por lo que pueda suceder el año próximo. Los productores permanecen en alerta y no descartan aumentos. En góndola, el producto se consigue a precio de exportación.

Redacción

“La nueva zafra va a sentir el impacto que causaron la seca y las altas temperaturas en los yerbales”. Así lo afirmó para un medio radial de Misiones, el Director por la Producción en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Jonas Petterson. El funcionario, remarcó que a pesar de los récords de producción y consumo registrados durante 2021, debido a las condiciones climáticas extremas de la última parte del año pasado y principios de enero del corriente las plantaciones nuevas de los últimos dos años en gran medida se han perdido, se ha dado mortalidad en plantas grandes, o directamente la pérdida de follaje a causa de la falta de agua.

Por otra parte, explicó que la cadena productiva de la yerba trabaja con stocks cosechados años anteriores. La recolección de 2021 y su posterior secado y estacionamiento, será lo que se comercializará durante 2022 en las góndolas argentinas. Por tanto, según el responsable de Producción del INYM, no tendría por qué darse situaciones de desabastecimiento.

La preocupación del organismo, va de cara a 2023. Además de las pérdidas globales de hasta un 20% de la materia prima, se refirió a un alerta hacia los productores: “viven de la cosecha de cada año; ya que, si bien muchos de ellos se sostienen con otras actividades productivas, lo cierto es que la falta de lluvia y las altísimas temperaturas afectaron a toda la cadena”. Petterson añadió que el margen de los productores no es grande, aunque hubo mejoras en los precios respecto de años anteriores, las pérdidas de estos meses complican el panorama.

Según los informes del INYM correspondientes a diciembre de 2021, más de 880 mil toneladas de hoja verde ingresaron a los secaderos de toda la cadena. El consumo interno para el mismo año, superó las 280 mil toneladas; y algo más 35 mil se destinaron a la exportación.

La estadística de venta en góndolas argentinas consignó que prácticamente el 58% de la oferta interna se vendió en paquetes de medio kilo; y algo más del 37% en paquetes de un kilo. El precio final de la yerba, está atado al precio de exportación aunque ésta no sea significativa. Durante 2021, las ventas al mundo consignaron valores de US$ 2.200 la tonelada. Lo que implica al cambio real de la fecha, un precio estimativo de $ 477 por kilo en las zonas de mayor volumen de consumo.

Campaña 2023

Lo que es una incógnita hasta el momento, es la cosecha 2022 que arranca en abril y se extiende hasta septiembre. Desde distintos sectores que nuclean a los productores tanto de Corrientes como de Misiones, han encendido las alarmas.

La esperanza está depositada en los cambios climáticos durante lo que resta de febrero, que permita el rebrote de parte de las plantas afectadas. Según los dueños de los establecimientos correntinos, puede que se consigne una suba abrupta del precio entre un 15 y 20% por la disminución de la cantidad de plantaciones entre la sequía y los incendios. Desde el ministerio de agricultura de Misiones se admitió que principalmente en el sureste provincial, hubo pérdidas de hasta el 100%, por lo que se espera un programa de asistencia en conjunto con las municipalidades para paliar la situación.

Fuente: INYM / Primera Edición

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